A CARLOS GESELL, EL PIONERO María Celeste LORES
Paisaje tan agreste de dunas blanquecinas,
hoy cambia por pinares que ocultan las estrellas.
En cada poblador se escribe un desafío
que triunfa con la gloria de ver tus playas bellas.
En cada poblador se escribe un desafío
que triunfa con la gloria de ver tus playas bellas.
Son apellidos gringos que unieron la esperanza
de aquietar arenales para fundar sus casas,
dejando en los caminos abiertas las tranqueras
para encontrar a Dios viviendo en estas pampas.
Dejando en los caminos abiertas las tranqueras
para encontrar a Dios … viviendo en estas pampas.
Sonríe Carlos Gesell por esa “adesmia incana”
y un mar azul amigo se guarda en su mirada.
Así “La golondrina”, mucho más que una casa,
porfía al campo yermo de arena viva y playa.
Así “La golondrina”, mucho más que una casa,
porfía al campo yermo de arena viva y playa.
Algunos medanales sepultan alegrías
en sueños de caminos, de casas y una escuela:
esfuerzo de pioneros que mueren en la villa
revive cada intento con sombra de arboledas.
Esfuerzo de pioneros que mueren en la villa
revive cada intento con sombra de arboledas.
Remanso en pura calma, Emilia con sus rosas,
fragancia de la paz en un jardín sin penas.
Presencia del amor en los médanos vivos,
metáfora del aire, del agua, sol y arena.
Presencia del amor en los médanos vivos,
metáfora del aire, del agua, sol y arena.